Descripción
Grabado el 8 de julio de 1991 en el prestigioso festival suizo, apenas dos meses antes del fallecimiento de Miles, este concierto fue un acontecimiento irrepetible. Con la dirección magistral de Quincy Jones y el respaldo de la Gil Evans Orchestra junto a la George Gruntz Concert Band, Miles aceptó por primera y única vez en su carrera mirar hacia atrás para revisitar en directo los arreglos orquestales que revolucionaron el género en los años 50




