Descripción
Publicado en junio de 2011 y grabado en los históricos estudios Sound City de Los Ángeles bajo la batuta de su productor fetiche James Ford, el cuarto álbum de estudio de Arctic Monkeys supuso un giro estilístico hacia la luminosidad pop, el jangle-pop deudores de los años sesenta y una sofisticación lírica sin filtros. Alejándose del garage frenético de sus inicios y del barroquismo desértico de su predecesor Humbug, el álbum se cimenta en la madurez compositiva de Alex Turner, entregando una colección de canciones de amor agridulce, nostalgia y viñetas de carretera que dividió en su día a la crítica más purista para terminar consagrándose como la obra maestra subterránea favorita de sus mayores devotos





